20 de noviembre de 2007

Una uña en el pasillo


Se trata de un drama cotidiano.
A todos nos ha pasado. ¿Será una pajita? ¿Un palo? Y uno se agacha ingenuamente para retirar ese pequeño resto blanco que ocupa intrusamente el centro de nuestro pasillo. Es a mitad de descenso cuando uno constata, no sin cierta repugnancia, que está ante un ejemplar de uña perfectamente recortada por humanos dientes caninos. Uña perfecta, cuarto creciente. Como la jodida sonrisa del gato en Alicia el país de las Maravillas. En ese momento la confusión nos turba, siempre. Nuestro intelecto busca responsables, y ante la imposibilidad de hallarlos con certeza, siempre se opta por una de las dos siguientes actitudes. Siempre. Da igual la latitud y la cultura: pocas veces ha existido tal unanimidad intercultural en la respuesta ante el mismo fenómeno. En la milenaria historia de los hombres hay, como hemos dicho, sólo dos elecciones posibles. Se puede, en primer lugar, recoger la uña y lanzarla por la primera ventana abierta que uno encuentra –procurando pensar en otra cosa que nos distraiga del contenido asco que la uña mordida nos produce-. La otra opción consiste en darle una discreta patadita que deposite la uña a un lado de nuestro camino, confiando en no volver a encontrarnos con ella nunca más, e intentando –sin éxito habitualmente- desechar ese sentimiento de culpa que nos embarga al remover esa desasosegante presencia con una patada.

Así son las cosas.
Por favor, todo el que pueda añadir algo a esta entrada (experiencias, testimonios) que no deje de hacerlo. Me gustaría que este post se convirtiera en un THINK TANK sobre el particular.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Think tank?
Sólo quiero aportar al Tiki taka una consideración: es preferible recoger uñas que "burillas". No digo más.
Buen post. Saludos

Bugui dijo...

No me parecen correctas ninguna de las dos soluciones a tu "problema"
¿Nunca se te ha ocurrido pensar que quizás alguien hubiese guardado ese resto de sí, en medio del pasillo, a la espera de encontrar un sitio mejor para depositarlo? Si tu lo cambias de sitio o, lo que es peor, lo arrojas por la ventana le estarás haciendo un flaco favor a esa persona.

Anónimo dijo...

Cuanta razón tienes, BUGUI.

Todo el mundo sabe lo pernicioso que resulta arrojar uñas por la ventana. Mucho peor que "cambiarlas de sitio" : accidentes de tráfico, desastres medioambientales...
Lo que se me escapa es cómo se te ocurre a tí solucionar el problema "haciendo un favor a esa persona". ¿Ingiriéndola quiza? Y otro matiz... ¿a qué persona te refieres? ¿No estábamos hablando de uñas?

¿Burillas es lo mismo que pelotillas?

Hasta pronto.

María dijo...

buaj! yo iria a por una escoba! jajaja y analizaria minuciosamente las uñas de mis hermanos para encontrar al culpable!!

teka dijo...

tio juanxo eres un guarro...cuando has encontrado tú en casa uñas de otra persona...si no recuerdo mal...solo habia uno que se mordia las uñas no??jejej

Anónimo dijo...

Teka, eres una crack. Muy crack. Mucho.
Teka=crack.
Queremos un blog de Teka. NECESITAMOS un blog de Teka.

Desde aquí me atrevo a pedirlo. Todo el que quiera un blog de Teka que ponga lucecitas en las ventanas de su casa, o por la calle, o donde sea, para hacer presión y que Teka haga un blog.

He dicho.

teka dijo...

anonimo!! la verdad es que ganas no me faltan!!lo que empieza a faltar es el tiempo...jej
gracias.

teka dijo...

por cierto tú si eres un crak!!

Sefs dijo...

¡Arg! es increíble, no sólo estoy enganchándome al blog (mañana mis fibras se levantaran de mala gana) sino que precisamente el sábado encontré una uña y nunca me había pasado. La llevé a la papelera donde la tiré, pero qué asco, además era en un salón parroquial, buscar culpables prácticamente imposible...

Bugui dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Juanxo dijo...

Hola Bugui!
Mando muchos recuerdos a todos de tu parte!
Vivan Oviedo y Gijón!
Borro tu comentario por contenido personal, pero agradezco mucho tu mensaje. Un abrazo!
Juan.